Me he quedado viud@, ¿qué hago?

 en Familia, Laboral

Si recientemente te has quedado viuda, debes tener presente que te pedirán que realices unos trámites en cuanto se haya notificado la defunción de tu pareja a la administración.

Tienes derecho a una pensión de viudedad siempre que el cónyuge haya estado de alta en la seguridad social o en situación asimilada por un tiempo determinado en caso que la defunción se haya producido por causas naturales.

Si la muerte se ha producido por accidente o por enfermedad laboral, no se exige un mínimo de cotización al cónyuge

La cuantía económica final que recibirás estará en función del sueldo o pensión que percibía el cónyuge. Si ya estás percibiendo una pensión, la cantidad de esta se puede modificar en función de la pensión de viudedad que te corresponda.

En cualquier caso, en el formulario que se presenta en la administración debes asegurarte que conste que el cálculo de la cantidad que percibas sea “el más ventajoso para la beneficiaria”.

Además la pensión de viudedad es compatible con cualquier otra renta del trabajo que tengas y con la pensión de jubilación o de incapacidad permanente a la que puedas tener derecho.

Para realizar los trámites debes llevar la siguiente documentación a las oficinas de la seguridad social:

DNI (personas extranjeras: tarjeta de residencia o pasaporte y NIE) de la persona solicitante.

Certificado de defunción.

Libro de familia actualizado o certificado en extracto de las actas de matrimonio y de nacimiento de los hijos y las hijas expedidos por el Registro Civil (si el matrimonio se realizo fuera de la localidad donde resides, puede que te pidan una copia del acta de matrimonio que pediste en el ayuntamiento del municipio donde os casasteis).

Documento acreditativo de la situación de la persona difunta de la seguridad social (certificado de vida laboral, certificado del paro…).

Si la suma anual de todos tus ingresos no supera los 7.600 euros, tienes derecho a la ayuda asistencial a los cónyuges supervivientes, siempre que no estés trabajando. En este caso, debes presentar una solicitud en las oficinas de Bienestar y Familia.

También debes tener presente que emocionalmente pasarás por diversos cambios. Se trata del proceso de duelo, un proceso al cual hay que irse adaptando poco a poco. Aunque las reacciones de cada persona son diferentes, el duelo suele seguir las siguientes etapas:

Negación o incredulidad: aturdimiento, sensación de irrealidad, falta de energía, etc.

Agitación: anhelo por reencontrar la persona difunta, dificultades para concentrarse o dormir adecuadamente, desesperación, rabia, sentimientos de culpa, etc.

Aislamiento y tristeza: tendencia a evitar el contacto con otras personas, ánimo depresivo, falta de ilusión, etc.

Serenidad: finalmente se llega a una cierta tranquilidad y aceptación de la perdida.

Estas etapas no son siempre consecutivas, a veces pueden ocurrir retrocesos hacia fases anteriores.

Además, los sintomas físicos: cansancio, angustia… son formas que tiene nuestro cuerpo de expresar los sentimentos.

Si lo necesitas, puedes pedir a los servicios sanitarios la posibilidad de disponer de asistencia psicológica o bien participar en grupos en los que se trabaja el proceso de duelo.

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